La relación con Queipo de Llano

Hagamos ahora un breve paréntesis para ocuparnos de un episodio no menos importante, la relación con Queipo de Llano, quien quizás fuera la personalidad más relevante que haya mantenido una estrecha y prolongada vinculación con la Hermandad. Bueno será por ello que prestemos especial atención a este punto.

 

En el Cabildo General Ordinario, celebrado el 31 de marzo de 1942, la Junta de Gobierno dio conocimiento de su acuerdo de 11 de febrero por el que se nombraba Hermano Mayor Honorario al citado militar. El texto de la comunicación que se le remitió es el que sigue:

 

Excmo. Sr.

 

            No siendo posible olvidar, por ingratos que quisiéramos ser, la gran labor patriótica y de auxilio al desvalido que V.E. realizó durante la guerra de liberación de España, practicando con su gran corazón, desinterés y altruismo, las verdaderas máximas de caridad cristiana, realizando tantas obras de misericordia, tenemos el honor de informar a V.E. que esta Hermandad del Stmo. Cristo del Amor Misericordioso de Alcalá de Guadaíra, tomó el acuerdo unánime de la Junta de Gobierno, en sesión celebrada el día 11 del actual febrero, de nombrar a S.E. Hermano Mayor Honorario de esta Cofradía, suplicándole se digne aceptar nuestro ofrecimiento, más bien por el cariño, afecto y humildad con que se lo ofrecemos, que por la ostentación de un cargo muy modesto por ser nuestro”

 

Y en aquel mismo Cabildo se leyó una carta autógrafa de Queipo, que conserva la Hermandad, en la que aceptaba tal cargo y agradecía su designación.

 

            Sr. Don José Becerra Otero (entonces Hno.Mayor)”

 

            La misiva recibió la siguiente contestación:

 

Muy Sr. Mío: recibí el oficio de 26 defebrero en el que en nombre de la Fervorsa e Ilustre Hermandad del Stmo. Cristo del Amor Misericordioso y Ntra, Sra. de la Amargura pone en mi conocimiento el cuerdo unánime de esa Junta de Gobierno en nombrarme Hermano Mayor Honorario de aquélla y tengo una gran satisfacción en participarle que acepto gustoso ese ofrecimiento que tanto me honra, pues me considero inmerecedor de él.

Le ruego exprese a todos mi gratitud, al mismo tiempo que quedo de V. attº amigo y cofrade q.e.s.m.”

 

Ese mismo año fue invitado a la Función Principal por una delegación de la Junta que acudió a cumplimentarlo a Sevilla. Queipo no solo accedió a presidir la Función, sino que además expresó su deseo de pasar el día con los miembros de la Hermandad. Las circunstancias políticas de la época, que habían producido un enfriamiento, no exento de tensión, de las relaciones de Queipo de Llano con Franco, y la fama de su oratoria, hicieron que nadie en Alcalá estuviera dispuesto a acoger el proyectado almuerzo de confraternidad por temor al acaecimiento de cualquier incidente. Finalmente pudo llevarse a cabo en el Reformatorio, gracias a la simpatía del Superior de la Comunidad hacia Queipo. La jornada, de la que se conservan testimonios gráficos, discurrió afable y distendida. El General marchó tarde y visiblemente contento.

 

Algunas otras veces más vino Queipo a Alcalá. Se conservan cartas en las que se disculpa por no poder asistir a los cultos “como lo hiciera con mucho gusto en los años anteriores”. Su vinculación con la Hermandad no fue, pues, efímera. La mejor prueba de ello es una carta en la que pide que, tras la salida procesional, le sea devuelta la faja que regalase a la Virgen, ya que no tenía otra para el día de la imposición de la Gran Cruz.

 

A su muerte, la Hermandad celebró misa en sufragio de su alma el 6 de abril de 1951.

 

También fueron nombrados Hermanos Mayores Honorarios el alcalde de Alcalá y D. Carlos Alarcón de la Lastra, ambos en 1940; mientras que en 1950 lo fueron D. Luís Ortiz, Subsecretario de Educación Popular y D. Ricardo de Rada, Capitán General de la 2ª Región.

 

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