Capilla Sacramental

Consta en las «Memorias Históricas de la Villa de Alcalá de Guadaíra» del Padre Dr. D. Leandro Jóse de Flores, que estando S.M. en un altar sin capilla, la Hermandad del Santísimo Sacramento representó al Sr. Provisor que querían hacerla nueva y que se enterrasen en ella sus hermanos. Informando al Sr. Vicario a el Mayordomo el 15 de Noviembre de 1660 que no perjudicaba a la Iglesia esta obra, «antes era de mucho ornato y estaría el Santísimo con más decencia». La Hermandad por la concesión del sitio debería pagar a la fábrica «diaz libras de cera el Jueves Santo para poner alrededor de la custodia en el monumento y la que fuera menester para las vísperas en la octava del Corpus, en que está manifiesto el Santísimo.» El 19 del mismo mes concedió la licencia el Sr. Provisor y se otorgó la escritura con las condiciones del informe el día 22 ante el escribano D. Domingo de Castro, diciéndose en ella que el sitio estaba en la misma iglesia y lindaba con el altar de las benditas Ánimas.

Esta capilla ha sido reconstruida por la Hermandad varias veces a lo largo de su dilatada historia. Antes de la última reconstrucción, conocemos que poseía un retablo de magnánimes dimensiones y de una factura sin igual, realizado por el prestigioso retablista Manuel García de Santiago, aprobándose su realización en un cabildo celebrado por la Hermandad el 6 de febrero de 1757, finalizando su realización en el año 1777. La documentación de todo el proceso de realización del mismo viene en el libro «Libro de cuentas e inventarios (julio de 1758)».

Así mismo la imagen anterior de la Inmaculada Concepción que presidía el retablo procedía de un convento en la calle Bustos Tavera de Sevilla, según testimonio oral de D. Manuel Alba Ramírez, comparada a principios del siglo XVIII. Se atribuía con gran acierto a Pedro Duque Cornejo, teniendo un gran paralelismo con la imagen de idéntica advocación existente en el Convento carmelita del Santo Ángel, Sevilla.

Todo esto pereció en el incendio provocado en nuestra iglesia el 18 de julio de 1936. Su reconstrucción corrió a cargo de la Asociación Sevillana de Exportadores de Aceitunas, en memoria del que fuese su presidente y Hermano Mayor de la Hermandad Sacramental, el Siervo de Dios D. Agustín Alcalá y Henke. También sufragó una réplica del magnífico retablo barroco igualmente calcinado y otra de la talla de la Inmaculada Concepción, de Sebastian Santos Rojas. Los muros, cúpula y pechina fueron artísticamente decorados por D. Manuel Pineda Calderón. En 1970 la familia Alcalá Henke donó cuatro cuadros al óleo con pasajes de la vida de varios santos de la compañía de Jesús.

En esta capilla se encuentran enterrados los restos mortales del Siervo de Dios D. Agustín Alcalá y Henke, en proceso de beatificación, junto con sus padres, D. Antonio y Dña. Teresa, en atención a relevantes méritos reconocidos por la Sede apostólica. También se encuentran en la misma capilla las cenizas del que fuese párroco y director espiritual de la Hermandad durante casi 40 años, D. Manuel Gómez Sánchez.

En 2007, el pintor natural de Carmona y hermano de nuestra corporación, D. Mariano Fernández Goncer restauró las pinturas murales, al encontrarse muy dañadas por la humedad.